• Cómo prevenir y tratar las lesiones más frecuentes al entrenar con pesas

El entrenamiento con pesas es una actividad física que puede aportar muchos beneficios para la salud, como mejorar la fuerza, el tono muscular, la densidad ósea y la composición corporal. Sin embargo, también implica ciertos riesgos de lesión si no se realiza de forma adecuada y segura. Algunas de las lesiones más comunes que pueden sufrir las personas que entrenan con pesas son:

Distensiones musculares: son desgarros parciales o totales de las fibras musculares causados por un estiramiento excesivo o una contracción brusca. Suelen afectar a los músculos de la espalda, el pecho, los brazos y las piernas. Se manifiestan con dolor, inflamación, hematoma y pérdida de fuerza y movilidad.
Tendinitis: es la inflamación de los tendones, que son las estructuras que unen los músculos con los huesos. Se produce por una sobrecarga o un uso repetitivo de los mismos. Suelen afectar a los tendones del hombro, el codo, la muñeca, la rodilla y el tobillo. Se manifiestan con dolor, enrojecimiento, calor y dificultad para mover la articulación.
Bursitis: es la inflamación de las bursas, que son unas bolsas llenas de líquido que amortiguan el roce entre los huesos, los tendones y los músculos. Se produce por un trauma directo o una presión prolongada sobre las mismas. Suelen afectar a las bursas del hombro, el codo, la rodilla y el talón. Se manifiestan con dolor, hinchazón y limitación del movimiento.
Fracturas: son roturas de los huesos causadas por un golpe fuerte o una caída. Suelen afectar a los huesos de las manos, los pies, las costillas y la columna vertebral. Se manifiestan con dolor intenso, deformidad, crepitación e incapacidad para sostener peso o mover la zona afectada.
Para prevenir estas lesiones, es conveniente seguir estas recomendaciones:

Calentar antes de ejercitarse: cuando los músculos están fríos, tienden a lesionarse con facilidad. Por eso, es importante realizar un calentamiento previo que consista en ejercicios aeróbicos de baja intensidad y estiramientos suaves para aumentar el flujo sanguíneo y la elasticidad muscular.
Escoger los equipos adecuados: las opciones son variadas, por lo que hay que tener en cuenta de antemano la capacidad que uno tenga para levantar. Dependiendo de la resistencia, fuerza y forma física, hay pesas predeterminadas para el ejercicio2. Además, es importante utilizar equipo de seguridad como calzado adecuado, guantes, cinturón lumbar y casco si se levantan pesos sobre la cabeza.
Realizar la técnica correcta: aprender a hacer cada ejercicio correctamente es fundamental para evitar lesiones. Hay que usar toda la amplitud de movimiento de las articulaciones, mantener una postura alineada y controlar la respiración. Si se tiene duda sobre cómo realizar un ejercicio particular, se puede pedir ayuda a un entrenador personal u otro especialista en ejercicio físico.
Variar los ejercicios: evitar hacer los mismos ejercicios todo el tiempo puede ayudar a evitar la monotonía y también a prevenir lesiones. Se recomienda cambiar el tipo, la intensidad, la duración y la frecuencia de los ejercicios cada cierto tiempo para estimular diferentes grupos musculares y evitar el sobreuso de los mismos.
Descansar entre ejercicios: el descanso es tan importante como el ejercicio para permitir que los músculos se recuperen y se adapten al estímulo. Se recomienda descansar entre 30 segundos y 2 minutos entre cada serie de ejercicios y entre 48 y 72 horas entre cada sesión de entrenamiento con pesas. También se debe dormir lo suficiente y llevar una alimentación equilibrada e hidratarse bien.
Para tratar estas lesiones, es conveniente seguir estas recomendaciones:

Aplicar hielo: el frío ayuda a reducir la inflamación y el dolor en las primeras 24 a 48 horas después de la lesión. Se puede aplicar una bolsa de hielo envuelta en una toalla sobre la zona lesionada durante 15 a 20 minutos cada 2 o 3 horas.
Elevar la zona lesionada: elevar la parte del cuerpo afectada por encima del nivel del corazón ayuda a disminuir el edema y facilita el retorno venoso.
Tomar analgésicos: se pueden tomar medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINE) como ibuprofeno o naproxeno para aliviar el dolor y la inflamación. Sin embargo, se debe consultar al médico antes de tomarlos si se tiene alguna alergia o contraindicación4.
Inmovilizar la zona lesionada: en caso de fracturas o lesiones graves, se debe inmovilizar la zona lesionada con una férula o un yeso para evitar movimientos que puedan empeorar la situación. Se debe acudir al médico lo antes posible para recibir el tratamiento adecuado.
Rehabilitar la zona lesionada: una vez que haya disminuido el dolor y la inflamación, se debe iniciar un programa de rehabilitación que incluya ejercicios de movilidad, fortalecimiento y estiramiento para recuperar la función normal de la zona lesionada. Se debe hacer bajo supervisión profesional y respetando los tiempos de recuperación.
El entrenamiento con pesas puede ser muy beneficioso para la salud si se hace correctamente y con precaución. Siguiendo estos consejos se puede prevenir y tratar las lesiones más frecuentes al entrenar con pesas.




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